Durante mucho tiempo solo fuimos el fútbol y yo
Desde muy pequeño he jugado al fútbol, siempre ame practicar este deporte, aunque algunas veces me preguntaba ¿ será que el fútbol se robo mi infancia ?
Me hacía esta pregunta al ver que mi vida era diferente a las de mis amigos, yo sabía que me tocaba hacer el día siguiente, levantarme temprano, ir al colegio, después ir a mi casa, almorzar y salir a entrenar , llegar a hacer tareas para el día siguiente. esa era mi rutina diaria en cambio la de mis amigos no tenían rutina, ellos solo tenían que cumplir con los compromisos y después salir a divertirse.
No digo con esto que el fútbol sea aburrido por que no lo es, al contrario es muy divertido, aunque es un deporte que necesita de mucha disciplina y te cohíbe de muchas cosas, tienes que tener en cuenta que debes acostarte temprano y levantarte temprano, no salir los fines de semana si tienes partido, esto era algo que me molestaba, esa impotencia de no poder salir con mis amigos, porque debía estar concentrado y descansado para el partido del fin de semana, luego me imaginaba tocando un balón y me tranquilizaba.
Mucho después me di cuenta que el fútbol no se robo mi infancia, solo la hizo diferente, enseñándome a ser responsable desde muy chico, que en la vida se tienen compromisos y hay que cumplirlos, que para llevar una buena vida y ser exitoso hay que ser disciplinado y dedicado y no solo me enseñó todas estas cosas si no que también me aparto de todo lo malo que se vive en las calles.
Amo este deporte y no pienso dejarlo nunca es un amor inmenso que siento y le doy gracias a Dios por permitirme practicarlo.
Solo éramos el fútbol y yo.




